DIOS Y SU DEIDAD

DIOS y su Deidad

Por: Jose Rivas

Email: jefryvaldense@gmail.com 

DIVINIDAD = DEIDAD : Definición : f. Naturaleza divina y esencia del ser de Dios en cuanto Dios.(https://www.bibliatodo.com/Diccionario-biblico/divinidad) – https://dle.rae.es/divinidad

“Griego: theotes”:  Esencia divina.

La Deidad. La biblia presenta a Dios como un ser personal (Salmos 90: 2, Salmos 139: 7. Isaías 55:8-9, salmos 2: 2-5; Mateo 18:10) espiritual (Juan 4:24), que tiene en una esencia una Deidad, entiéndase Divinidad. La Deidad es un Macro atributo inherente de la esencia de Dios, que él tiene y puede compartir (Colosenses 2:9), y hacer partícipes a otros (2 Pedro 1: 3). Pero Dios es un Ser Supremo, cuyo atributo principal es su Deidad o Divinidad.  No se puede confundir a Dios con su Deidad, La Deidad es el Macro Atributo por el cual Dios, es Dios.

Comenzaremos un estudio para abordar esto desde la perspectiva bíblica. Veremos que Dios es un Ser cuya esencia es la Deidad, pero la Deidad, no es Dios en sí, sino su naturaleza Divina. La Deidad es el atributo supremo que porta el Ser que llamamos Dios.

¿Dónde se presenta en la Biblia que Dios tiene una Deidad?

De acuerdo con el Apóstol Pablo, Dios es el Padre, y Jesucristo su Hijo también es Dios, es tanto que tiene la Deidad de Dios.

Dios tiene una Deidad. Esa es la afirmación que hace el Apóstol Pablo en Romanos 1:20, pero antes del versículo 20, ya en el versículo 7 nos había dejado claro quién es Dios: “A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos. Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Identifica a Dios como un Ser, llamado el Padre. No como un conjunto de seres. Ese Ser, dice el Apóstol Pablo, en el versículo 3 del capítulo 1 de Romanos, y en una docena de otros textos, que tiene un único Hijo llamado Jesucristo. El cual también de acuerdo a la Biblia es Dios por naturaleza (Filipenses 2:6, hebreos 1:3 y 8).

Una vez realizada esta aclaración, retomamos el concepto bíblico, según el cual Dios Tiene la Deidad o la Divinidad como atributo. Meditemos en Romanos 1: 20. “Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y Divinidad, son claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; así que no tienen excusa” Versión Reina Valera Gómez.

“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y Deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”. Versión Reina Valera 1960.

Pablo claramente hace una distinción entre Dios (Romanos 1: 19) y su Deidad (Romanos 1:20)

Aquí al hablar de Dios, Pablo claramente refiere a un Ser personal, “Las cosas invisibles de ÉL”  no se refiere a ellos.

Luego Dios no es una DEIDAD, entendido como entidad misteriosa, sino que tiene una Deidad, es todo Deidad, en su esencia y naturaleza es Divinidad. Pero no se puede confundir a Dios un Ser, con su Divinidad/Deidad, un tributo y esencia de su Ser.

Pablo le quita el misterio a la Deidad/Divinidad de Dios, no nos habla de un Misterio como lo enseñan los trinitarios tradicionales o los otros trinitarios de la nueva deidad en tres seres.

Pablo nos habla de Dios como el Ser supremo del cual resalta dos atributos que son invisibles, pero que son claramente visibles por lo que Dios ha revelado desde la Creación del mundo. Pablo afirma: “porque las cosas invisibles de Él: Su eterno poder y Deidad, es decir, esas características son de Dios, pero esas características, atributos no son Dios, porque Dios es el Ser todopoderoso que es dueño (dice que son de él) de esos atributos, es decir, a él le pertenecen.

Por ello, no se puede decir que la Deidad está conformada por… Sino que se habla de seres cuya esencia es la Deidad, que son Divinos; Seres que portan la Divinidad como su esencia. El Padre y el Hijo portan la Divinidad como esencia. Pero cuando ellos vienen a nosotros en espíritu portan la Divinidad, porque es con su Espíritu como ellos nos hacen participantes de su Divinidad(Romanos 8:9; Efesios 2:22).

Nosotros podemos ser participantes de la naturaleza divina, si el Padre y su Hijo habitan a través de su Espíritu, pero nosotros no podemos ser de naturaleza divina, es decir, no podemos tener la Deidad/Divinidad como nuestro atributo. Es la morada del espíritu lo que nos hace participar de la naturaleza Divina. Participamos de la Deidad/Divinidad, si la divinidad habita en nosotros (Juan 14: 23; Efesios 2:22). por su espíritu.

El Apóstol Pedro nos explica que podemos llegar a participar de este atributo de Dios, su Deidad, Divinidad: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina…” 2 Pedro 1: 3 -4

En el libro de Colosenses 2: 9 nos dice que en Jesucristo habitó Corporalmente toda la plenitud de la Deidad/Divinidad, lo cual quiere decir que ese atributo Divino habitó 100% en Cristo, todo el poder y atributo divino, llamado Deidad habitó en Cristo.  O sea que la Deidad  habita en otro Ser diferente de Dios, es decir su Hijo, en cual habita 100%; pero como ya vimos, los seres humanos podemos ser participantes (en algo de la deidad) de este atributo Divino.

Si pudiésemos definir a Dios desde el punto de vista de su Deidad: tendremos que llamar Dios solo a dos seres que se mencionan en la biblia con plenitud de Deidad. Dios (Romanos 1:20), y su Hijo Jesucristo (Colosenses 2:9).  En la Biblia solo hay dos Seres que sabemos que son 100% Deidad. El Padre que agradó darle esa Deidad a su único Hijo, y el Hijo en quien habitó el 100% de la Deidad. (Colosenses 2: 9). Pero la Deidad no es Dios, sino la naturaleza de Dios. Hay dos Seres a los cuales llamamos Dios, al Padre, por el atributo de Dios, su Deidad; pero también a el se llama Dios por su nombre Personal. Mientras que al Hijo se le llama Dios, porque el Tiene toda la plenitud de la Deidad. Son dos Seres con Deidad, pero el uno es el Padre, y el otro es el Hijo. El uno es Dios, y el otro es el Hijo de Dios, con su misma Deidad.

Ahora está haciendo carrera, tomando lugar, un artilugio teológico para llamar deidad a una ENTIDAD, parecida a la Trinidad, que también tiene tres seres. Lo cual es una confusión. Porque los promotores de este artilugio suponen que la deidad es una “Entidad” abstracta, cuando no misteriosa, que se asimila a Dios, conformada por tres seres COETERNOS. Lo que en esencia es una Trinidad. La Deidad bíblica no está conformada, sino que es un Macro atributo de los Seres Divinos: Padre e Hijo. Ellos con su persona espiritual llegan hasta nosotros (Juan 14:23. = vendremos a él y haremos morada). Entonces podemos hablar de la deidad del Padre, y la deidad del Hijo. La Deidad es de ellos.

Tanto la Trinidad que algun0s plantean  conformada por tres Seres, como la deidad que algunos entienden como un conjunto de Tres seres, son conceptos errados para entender a Dios. Dios es una persona, el Ser del Padre, y Jesús es el Hijo del Dios personal: ambos tienen como su esencia la Deidad. El atributo divino.

Otros piensan que la deidad equivale a decir que son dos; por el sonido de la frase. Pues bien, la Deidad, no es porque sean dos, sino que la Deidad es el Supremo atributo de Dios, es la razón por la cual Dios es Dios. Pero no se debe confundir con Dios mismo (Romanos 1:20). Así que, si bien los únicos Seres que tienen divinidad son DOS, Ellos pueden manifestar su Deidad a través de su espíritu que viene a morar en nosotros. Así que Dios, nuestro Padre, cuya esencia es la Divinidad, y su Hijo Jesucristo cuya esencia es la divinidad, son dos Seres, pero la naturaleza divina de ellos, (espiritual) puede venir hasta nosotros, no como OTRO SER DESCONOCIDO, sino como la naturaleza espiritual de ellos que es invisible, la naturaleza espiritual del Hijo vino a este mundo, como la promesa (2 Corintios 1:20)[1]; es esa naturaleza espiritual la que muchos confunden con otro SER, pero en realidad el Ser que está detrás de esa naturaleza espiritual es el Hijo de Dios (El Unigénito del Padre en el cual habitó 100% la deidad), pero viene con su naturaleza divina invisible (1 Pedro 1:11; 2 Corintios 3:17)., al fin y al cabo, Dios es espíritu, y cuando viene a morar con nosotros lo hace en espíritu (Gálatas 4:6 y Efesios 2:22). La Deidad no existe en el aire, sino en los dos Seres. Son los Seres los que tienen Deidad, pero la Deidad no son los seres, ni está conformada por seres. Sino que ellos (Padre e Hijo) poseen la Deidad.

Cuando hablamos de Dios en su sentido único (1 Timoteo 2:5, Isaías 37:16; 2 Samuel 7:22; Deuteronomio 4:35; Éxodo 20:1), nos referimos al Ser personal que ninguno de los hombres ha visto, ni puede ver, el que habita en las alturas inaccesible (1 Timoteo 6: 15-16), al Soberano del universo (2 Reyes 19:15) (Ver Patriarcas y Profetas, Pág. 12), al Dios el cual se refería el profeta Isaías, es decir, el Dios que proclama: Yo Soy Dios fuera de mi no hay otro (Isaías 45: 5-10) al Padre de nuestro señor y salvador Jesucristo (1 Corintios 8:6; 2 Corintios 1: 2-3; Gálatas 1: 1-3, Romanos 8:9). Cuando hablamos de Jesucristo nos referimos al Único Hijo de Dios, el cual es Dios al compartir la Deidad con su Padre. Es de la esencia del Padre (hebreos 1:3). Pero en el Universo solo hay un Dios que es sobre todo y en todo (Efesios 4: 6): El Padre. En ese sentido, el Padre es el Único Dios (Juan 17: 3, 1 Corintios 8: 6; 1 Corintios 15: 28). El soberano regidor del Universo, del cual mana todo (Salmos 36:9), el Padre de los espíritus (hebreos 12:9) y al cual todos los demás seres son sujetos, aun el Hijo con quien comparte Deidad.

No oramos a una “entidad abstracta” conformado por tres personas, que algunas osan llamar Dios; sino que oramos a Dios, al Dios vivo (Salmos 42: 2) al Dios viviente (Mateo 16: 16-17), el ser supremo, un Ser personal, aquel que está sentado en su trono (Apocalipsis 5:13; Salmos 11:4; 1 Reyes 22:19; Mateo 5:34; Salmos 139:8), que escucha con sus oídos (2 Crónicas 7:14, Salmos 113: 6), ve con sus ojos (Salmos 33: 13; Salmos 94:9; Génesis 9:16). Un Ser que habla (Job 38: 1-7) y su palabra crea (Salmos 33).

[1] El mismo Cristo el Hijo de Dios, es quien cumple la promesa, viniendo en su naturaleza espiritual; porque todas las promesas de Dios son Sí en él; amén en él. Fue el mismo Cristo el que cumplió y sigue cumpliendo la promesa de venir a nosotros (Vendré a vosotros Juan 14: 18) como consolador.

La DEIDAD es a Dios y a Cristo, su naturaleza; así como la Humanidad, es a nosotros, nuestra naturaleza. El hecho de ser humanos, dimensiona todo para nosotros y nos sitúa en el límite de las criaturas (Oseas 11:9; Job capítulo 40: 3 -5). así la naturaleza divina dimensiona todo para Dios y Cristo y los sitúa en la condición de Seres Divinos con todos los atributos que de allí derivan. (Oseas 11:9, Job capítulos 38, 39 y 40: 6-24) así la Deidad no es algo que se conforma de seres, o un conjunto de seres; sino que es la naturaleza de esos Seres: Dios (Padre) y Cristo. La Deidad es toda la majestad de Dios contenida en su naturaleza, la cual Dios habitó al 100% en su Hijo (Colosenses 2:9). y es inseparable de su Ser. Tomemos el caso, Adán y Eva, los dos fueron humanos, la humanidad es su naturaleza. De esa manera, pero en proporciones sin límites, Dios y Cristo son divinos, la Deidad es su naturaleza.

Para Dios y Cristo su naturaleza es la DEIDAD

Para Adán Y Eva su naturaleza es la Humanidad

Todos los hijos engendrados por los Humanos (su naturaleza) son tan humanos (naturaleza) como sus padres (Genesis 5:3).

Así el Único Hijo engendrado que salió de Dios, es tan divino (Deidad = Naturaleza) como Dios que es su Padre.

Y alguien preguntará, y ¿el espíritu santo? Diré según la biblia: que es la persona del Hijo, cuya naturaleza espiritual omnipresente le permite ir a todos los contornos del universo (Salmos 139: 7), es la presencia invisible, y sin embargo, real de Dios y Cristo (Juan 14:23) que comparten Deidad (Juan 10:30 = Naturaleza divina = Colosenses 2:9). No podemos saber exactamente como es el espíritu de Dios, pero si podemos saber quién es. Es Cristo en su naturaleza espiritual (“El espíritu es el Señor” = 2 Corintios 3:17. Romanos 8:9) así fue prometido a sus discípulos. (Juan 14:18- Gálatas 4: 6).

 

Mas sobre la serie de la Deidad del Padre y del Hijo: en  https://adventistasdelmensaje1888deidadpadrehijo.com/la-deidad-de-dios-y-el-engendramiento-del-hijo-divino/

1 comentario en “DIOS Y SU DEIDAD”

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