DEIDAD DEL PADRE Y EL HIJO
La Verdad mas importante desde los días de la eternidad
Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el Único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tu has enviado. Juan 17: 3
En este espacio compartimos materiales: Videos, artículos, libros, extractos de libros y demás recursos para comprender la Deidad del Padre y el Hijo tal como lo enseñan la biblia y como lo creían los pioneros adventistas del Séptimo día.
Libros acerca de la Deidad del Padre y el Hijo
Material completo de la comunión Padre – Hijo en la Biblia
Videos sobre la Deidad del Padre y del Hijo
La apostasía Omega
La historia de como la ultima organización cristiana sucumbió a la doctrina de la Trinidad, en una versión llamada Triteismo
Yo salí de Dios
Esta presentación presenta un argumento muy interesante para comprender la palabra "En los días de la Eternidad"
Jesucristo : Hijo literal de Dios
Jesucristo es el Hijo de Dios, esa verdad no debería tener discusión, para alguien que se dice Cristiano
La historia, mostrará cuanto han intentado ocultar la Verdad
“Si no quieres repetir el pasado, estúdialo”
Mas recursos próximos a publicar sobre el tema
Testimonios

Trinidad. Testimonio 1
Desenmascarando el misterio

Trinidad. Testimonio 2
Desenmascarando el misterio

Trinidad. Testimonio 3
Desenmascarando el Misterio

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Desenmascarando el misterio
¿En que creemos?
Sostenemos como verdad incuestionable con soporte bíblico, que existe un solo Dios: El Padre, un ser Personal de naturaleza espiritual; cuyo trono está en el Cielo; que existe un Señor: Jesucristo, el Divino Hijo literal de Dios, que es nuestro Salvador, engendrado con naturaleza Divina, en un instante eterno cuando no existía el Tiempo, por lo tanto, sus días no se pueden contar, posee la misma naturaleza eterna del Padre, puesto que salió de él en los días de la Eternidad, y que también en su encarnación fue engendrado por el Espíritu del Padre, al ser introducido en la historia temporal humana, tomando sobre sí la naturaleza humana caída, venció toda tentación y nunca sucumbió al pecado; por sus méritos nos proveyó la redención para el perdón de los pecados de la raza caída y nos da el poder para vencer, e instala en el corazón la enemistad hacia el pecado y nos salva del poder del pecado a través de SU Espíritu Santo con el cual mora (él mismo) en nosotros. Creemos que el Espíritu Santo es el Espíritu de Cristo y del Padre, con el cual han prometido habitar en nosotros
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